Cuidado quiropráctico durante el embarazo y después del parto.
El embarazo cambia el cuerpo en muy poco tiempo. La pelvis carga más peso, la curva lumbar se acentúa, el centro de gravedad se desplaza hacia delante y los ligamentos se vuelven más laxos por la relaxina. Todo eso, sumado al crecimiento del bebé, hace que muchas mujeres empiecen a notar molestias que antes no tenían: tensión en la zona sacroilíaca y lumbar, incomodidad al caminar o al dormir, o esa sensación de no encontrar postura.
Los ajustes quiroprácticos durante el embarazo se hacen con posiciones específicas que respetan el abdomen en todo momento. Naomi trabaja con técnicas suaves, sin maniobras forzadas, y utiliza la técnica Webster, un protocolo pensado para favorecer el equilibrio de la pelvis y reducir la tensión en los ligamentos uterinos. La idea es que la pelvis funcione bien y que la columna acompañe los cambios sin sobrecargarse.
Cada trimestre tiene su ritmo. En el primero suele aparecer cansancio y los primeros reajustes posturales, y muchas mujeres vienen sobre todo para sentirse acompañadas y prevenir molestias. En el segundo, cuando el bebé crece, es habitual notar la zona lumbar y la sacroilíaca. En el tercero, la presión pélvica se hace más evidente, cuesta más dormir, y las molestias en la pelvis y la zona lumbar pueden hacerse más presentes. En cada etapa adaptamos la sesión a cómo te sientes ese día.
Después del parto el cuerpo necesita reorganizarse. La pelvis vuelve a su sitio, el suelo pélvico se recoloca y empiezan nuevas tensiones por las posturas de lactancia, por llevar al bebé en brazos o por las noches partidas. Acompañamos esa recuperación con sesiones adaptadas y, si quieres, también podemos ver al bebé. La quiropráctica pediátrica es muy suave, sin chasquidos, una presión digital pensada para los primeros meses de vida.
Familias de Molins de Rei y del Baix Llobregat eligen a Naomi para esta etapa porque buscan un cuidado respetuoso, sin prisas y con experiencia real en embarazo y posparto. Si estás embarazada o acabas de tener a tu bebé y quieres saber si la quiropráctica puede ayudarte, lo hablamos en la primera visita y vemos juntas cómo enfocarlo.
Condiciones relacionadas
Preparación al parto
Acompañamiento quiropráctico durante el embarazo para favorecer el equilibrio de la pelvis (técnica Webster).
Preguntas frecuentes
¿En qué momento del embarazo puedo venir? +
En cualquiera. Algunas mujeres vienen desde el principio, otras lo descubren más adelante. Las técnicas se adaptan a cada trimestre.
¿Puedo seguir después del parto? +
Sí. El posparto es una etapa de muchos cambios. Los ajustes ayudan a que el cuerpo se reorganice y, si quieres traer al bebé, también lo podemos ver.
¿Qué es la técnica Webster? +
La Webster es un protocolo quiropráctico para el embarazo. Trabaja sobre el equilibrio de la pelvis y la tensión de los ligamentos uterinos. Se hace con posiciones específicas que respetan el abdomen y se aplica con presión muy controlada en cualquier trimestre.
¿Hay contraindicaciones para venir embarazada? +
En la primera visita revisamos tu historial y las posibles contraindicaciones (placenta previa, sangrado, hipertensión gestacional severa, entre otras). Si encontramos algo que requiere otra valoración médica, te lo decimos y te orientamos. La quiropráctica no sustituye al seguimiento de tu matrona o ginecólogo.
¿Puedo traer a mi bebé después? +
Sí. Si te interesa, después del parto también podemos ver al bebé. El cuidado quiropráctico pediátrico es muy distinto al del adulto: presión digital suave, sin chasquidos, adaptado a las primeras semanas de vida. Más información en la página de quiropráctica infantil.
